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Cómo convertirse en millonario escribiendo

Entrevista con Ana María Calera

 

Descubre en este artículo los secretos que todo autor de literatura de divulgación debería conocer para alcanzar el éxito y de paso descubre también cómo como conquistar a un hombre o a una mujer

 

 

Estoy convencido, vivimos con la ilusión constante de que en verdad existe lo nuevo, porque sin este espejismo sería difícil crear. El hombre necesita creer que lo que inventa, construye, modela o escribe es único, y sí, en cierta medida lo es, pero nunca es enteramente nuevo. Siempre hubo antes alguien que lo intentó, alguien que tuvo esa visión, pero quizás para él el azar no sopló en la dirección adecuada o fue un adelantado a su época, tan adelantado que se quedó atrás. Tal vez algo parecido le debió de suceder a Ana María Calera. Esta escritora, ya retirada, nacida en San Sebastián, siempre ha visto con claridad qué necesitaba un libro para triunfar, aunque los editores tardaran tantos años en darse cuenta.

Hoy, que las estanterías de las librerías están repletas de libros con títulos parecidos a “Cómo ser feliz viviendo en pareja”, “Por qué los hombres son de Marte y las mujeres no saben leer un plano” o “Hijo, ya tienes 40 años, ¿has pensado en irte de casa?”; hoy, que algunos editores son más conscientes de que en este país no se lee y que para mantener el negocio hay vender títulos y no obras y que hay que lanzarlos con una estudiada y certera estrategia de marketing; hoy que vemos todo esto con meridiana claridad, resulta que no inventamos nada nuevo. Y para corroborar esta afirmación basta echar un vistazo a varios de los más de cincuenta títulos publicados por esta escritora donostiarra: “Cómo comportarse hoy en sociedad”, “El libro de la recién casada”, “El libro de cocina para los que no saben cocinar”, “Los hijos”, “La felicidad en el matrimonio”, “Cocinar bien es fácil” o “Cómo pescar marido”, que fue reeditado también con el título de “Cómo encontrar marido y conservarlo”. Estos títulos ahora no sorprenden a nadie, quizás lo sorprendente es que algunos hace casi medio siglo que Ana María Calera los escribió, como su primer libro, “Para ti, mujer. ¿Sabes lo suficiente para casarte?”, que lo publicó en 1955.

  

El primer libro que publicaste fue a mediados de los cincuenta, “Para ti mujer, ¿sabes lo suficiente para casarte?” ¿Cómo te surgió la idea?

Me dediqué a recopilar información que tenía dispersa y cuando la tuve ordenada a mi marido se le ocurrió que podría darle forma de libro y darlo a una imprenta. Él me animó. Después publiqué “La puericultura al alcance de la madre” que ya fue concebido como libro. Me lo editó Jover porque tenía un buen prólogo. Lo difícil era editar el primer libro, me decían los editores “a usted no la conoce nadie ¿cómo vamos a vender el libro?”. Y yo les decía “si ustedes no se  deciden a editarme por primera vez, tampoco me conocerán”. Y este libro tuvo la suerte de contar con un buen padrino: el doctor Puig i Roig, lo que le dio mucho prestigio al libro. Se vendía entonces por 125 pesetas.

 

En 1959  publicó “Enciclopedia de las Labores” que se vendía con el atractivo eslogan: “La felicidad de las señoras. Sepa hacer los más nuevos y originales puntos de lana” Por sólo 98 pesetas. ¡Qué años aquéllos! ¿Era difícil ser mujer y escritora en la España de los 50?

Entonces eran pocas las mujeres que se ocupaban de escribir de estos temas y a mí no me costaba nada hacerlo. Tan sólo tenía que escribir lo que sentía, lo que ya sabía, y cuando desconocía un tema acudía a un especialista a que me ayudara. Yo escribía para la mujer. Ellas me enviaban cartas diciéndome, sobre todo, que mis libros eran muy fáciles, que se entendían muy bien, que siguiese por ese camino, que ayudaba mucho a la mujer.

 

¿Ninguna carta de ningún hombre?

No y eso que ellos compraban mis libros. Se decía entonces que mis libros los compraban los hombres para regalárselos a las mujeres. Cuando firmaba libros eran muchos los hombres que venían con su ejemplar en la mano y me pedían una dedicatoria para su mujer.

 

En 1960 publicas “Cómo pescar marido”…

En este libro explicaba a las mujeres cómo tratar al marido, cómo darle de comer…

 

¿De comer? ¿Cómo si fuera un animalito?

No, tanto como eso no. Ja, ja. Pero entonces a los hombres se los conquistaba un 50% por el estómago, era importante que las mujeres supieran cocinar a gusto de su marido.

 

¿Y el otro 50%?

Hombre, está un poco feo decirlo.

 

Pues dejémoslo ahí. ¿Eres consciente de que gracias a tu consejos en aquella época debiste ayudar a muchas mujeres a conseguir pareja?

Sí, y les ha debido ir bien, porque no he tenido reclamaciones.

 

Se te consideraba una escritora de divulgación de temas femeninos, pero poco a poco te fuiste especializando en gastronomía, incluso fuiste la Primera Dama Gourmet del Club de la Buena Mesa de Barcelona

Sí y en 93 recibí la distinción de “Gourmet Barceloní del Año”. Lo de los libros de cocina fue porque así me lo pedían los editores y a ellos los lectores, claro. Siempre he escrito por encargo, nunca he escrito un libro que no se haya publicado, aunque a veces era yo quien proponía los temas a las editoriales. También he escrito mucho para empresas de alimentación que querían hacer recetarios con sus productos.

 

¿Qué libro ha tenido más éxito de los tuyos?

Muchos, porque yo no he parado de escribir. Por decir, diría tres: “La cocina de la abuela” (que se ha convertido ya en un clásico, según dicen los libreros), “El libro de cocina para los que no saben cocinar” y “La etiqueta en la mesa”. Tuvieron muy buena acogida las recetas que publiqué en El Periódico de Catalunya, durante once años. Después las recopilé en un libro, pero en cambio no se vendió tanto. Pero es que la venta de un libro a veces no depende tanto de sus contenidos como de lo que invierta del editor en publicitarlo. De hecho, hoy, con todos los títulos que llevo publicados, podría ser millonaria si las editoriales se hubieran arriesgado un poco más. Y la prueba es que cuando se hacía publicidad de uno de mis libros no paraba de venderse. A veces es suficiente con un título que tenga gancho y buena publicidad.

 

¿Nunca tentó la literatura de ficción?

No, no he tenido tiempo. Con mi casa, mis hijos, mis libros, tenía bastante. Imaginación, afortunadamente, nunca me ha faltado, porque para escribir libros de cocina hay que poner bastante imaginación, pero también mucho contacto con la realidad. Sí que se me ocurrió en una ocasión escribir mis memorias, de hecho empecé pero lo dejé porque me di cuenta de que no sé a quién le hubieran interesado. Yo siempre he querido aportar algo nuevo.

 

Si se volviera a publicar el libro “Cómo pesar marido”, ¿crees que se vendería mucho?

Nada, no se vendería nada, porque está enfocado a que la mujer ayude al hombre, a que le mime, y ahora son todos iguales, los hombres y las mujeres. Las mujeres también reclaman ahora que las mimen a ellas.

 

¿Entonces las mujeres no son de Venus y los hombres de Marte?

Son del mismo planeta. Aunque ahora al ser tan iguales son más distintos. Como he dicho, los dos necesitan sentirse mimados por su pareja, pero el hombre no está acostumbrado a hacerlo, por eso es distinto. Creo que hoy en día es más difícil ser hombre. No les arriendo la ganancia. Antes vivían mucho mejor.

 

Escribías libros para la mujer moderna. ¿Cómo era esa mujer?

La mujer de entonces era una mujer cuya principal preocupación era agradar al hombre. Yo las ayudaba a tenerle contento. 

 

¿Con qué  libro te quedarías de los que has publicado?

Es como si a una madre que tiene muchos hijos le dices con cuál te quedarías. Y yo tengo seis hijos y casi sesenta libros publicados, más de uno al año, desde que comencé. Bueno, tengo que responderte, ¿verdad? Te diría que me quedaría con todos. Pero si quisiera regalar uno a alguien: “La Cocina Vasca”, sin dudarlo, una joya, que se llegó a editar incluso con cubiertas de piel de vaca.

 

¿Y cuáles de tus recetas enviarías al espacio?

La merluza en salsa verde, una receta muy de mi tierra.

 

¿Por qué los buenos cocineros son hombres y son vascos?

No, eso no, eso es un gran error. También hay muy buenas cocineras vascas.

 

Vascas, claro…

Sí, claro, vascas.

 

¿Qué te ha proporcionado la escritura?

Una gran satisfacción, el reconocimiento a un esfuerzo, que llegaba cuando tenía el libro publicado en mis manos.

 

¿Cuántos libros has dedicado?

Miles. No podría contarlos. Piensa que he firmado todos los años el día de Sant Jordi y en varios puestos. La primera salida de la mañana era a la librería Selecciones Jaimes del Paseo de Gracia de Barcelona. He firmado con los escritores de más popularidad de todas las épocas, con Vázquez Montalbán, Gironella… me hubiera gustado firmar con Delibes, porque le he considerado siempre un hombre muy sencillo y que ha escrito tan bien o mejor que Cela. Era difícil encontrar un autor que no faltara ni un año en la firma de libros, como yo, que no he fallado ni uno desde el 1955  hasta el 2001. Me gustaba firmar, tenía cola de gente esperando y cuando llegaban me decían que mis libros les eran muy útiles y mis recetas muy fáciles de hacer, así año tras año. Esta es otra de las grandes satisfacciones que me ha dado la escritura.

 

Por último, tres consejos para pescar marido:

Darle mucho cariño, tenerle bien cuidado y darle bien de comer

 

¿Tú crees que eso funcionaría ahora?

Eso funciona siempre.

 

 

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