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Carmen de Posadas Mañé (MontevideoUruguay13 de agosto de 1953) es una escritora uruguaya nacionalizada española, país en el que reside.​

 


Hija de un diplomático y una restauradora, es la primogénita de cuatro hermanos, tres niñas y un niño. Vivió en Uruguay hasta los 12 años, cuando a causa de la profesión de su padre debió trasladarse a ArgentinaEspañaInglaterra —donde fue al colegio— y Rusia. Comenzó sus estudios universitarios en la Universidad de Oxford, pero los abandonó en el primer curso para casarse con Rafael Ruiz de Cueto. De este matrimonio tuvo dos hijas, Sofía (1975) y Jimena (1978). El 1 de octubre de 1988 en la embajada de España en Viena, se casó en segundas nupcias con Mariano Rubio, gobernador del Banco de España entre 1984 y 1992. En 1985 adquirió la doble nacionalidad uruguaya y española. Presentó en 1988 el programa de Televisión Española Entre líneas.

Comenzó su carrera literaria en 1980, escribiendo literatura infantil y juvenil, género que cultivó hasta 1987. En 1984, su libro El señor Viento Norte ganó el Premio Nacional de Literatura a la mejor edición. Su primer trabajo más allá de la literatura infantil fue Escena improbable, en colaboración con Lucrecia King-Hedinger. Escribió guiones de cine y televisión y publicó dos ensayos satíricos: Yuppies, jet set, la movida y otras especies y, un año más tarde, El síndrome de Rebeca: guía para conjurar fantasmas. Desde ese momento iría alternando cuento y novela.

En 1991 publicó el ensayo ¡Quién te ha visto y quién te ve! y en 1995 la novela Cinco moscas azules. En 1997 escribió la colección de cuentos Nada es lo que parece. Al año siguiente obtuvo el Premio Planeta con Pequeñas infamias.

En 1999, las muertes de su padre y de su marido con dos meses de diferencia supusieron un duro golpe personal para la escritora.

En el año 2001 publicó La Bella Otero, que pronto se llevó al cine. En el 2002, la revista Newsweek destacó a Posadas como una de las autoras latinoamericanas más relevantes de su generación. Ese mismo año publicó un recopilatorio de artículos, La hernia de Viriato: Recetario para hipocondríacos, escrito en colaboración con su hija Sofía. En el año 2003 apareció El buen sirviente y en el 2004 A la sombra de Lilith, en colaboración con Sophie Courgeon.

En conjunto, sus libros han sido traducidos a 24 idiomas.[cita requerida]

En febrero de 2007 la editorial Adharauna publicó una biografía autorizada sobre la autora: Carmen Posadas. Una historia por contar, en la que se recogen todos los años de su vida hasta ese momento. Fue escrita por el periodista Moisés Ruiz, profesor de la Universidad Europea de Madrid, en la que Carmen Posadas es miembro del Consejo Asesor Universitario. Fue la primera vez que la escritora se convirtió en protagonista de las páginas de un libro. En la obra cuenta detalles sobre su vida que hasta entonces eran desconocidos.

Juego de niños (Planeta, 2006), Literatura, adulterio y una tarjeta Visa Platino (Planeta, 2007), Hoy caviar, mañana sardinas (RBA, 2008, en colaboración con su hermano Gervasio Posadas Mañé), La cinta roja (Espasa, 2008) y El testigo invisible (2013) son sus últimas novelas. Otros galardones que ha recibido son el premio Apeles Mestres de Literatura Infantil (2004) y el Premio de Cultura que otorga la Comunidad de Madrid (de 2007, otorgado en 2008).

 

«A los que nos gusta leer, no nos aburrimos jamás»

 

La escritora Carmen Posadas (Montevideo, Uruguay 13 de agosto de 1953), considerada una de las autoras más destacadas de su generación, ha elegido pasar sola este mes de confinamiento en su piso de Madrid. El aislamiento le sirve para dar un empujón a su próxima novela y disfruta de tiempo solo para ella. Eso sí, con una disciplina casi monacal como ella misma desvela en esta entrevista. La autora ha escrito 12 novelas, más de 15 libros infantiles, dos biografías y varios ensayos, relatos y guiones de cine y televisión. Ganó el Planeta en 1998 con la novela Pequeñas Infamias.

PREGUNTA.- El confinamiento, para ustedes los escritores puede ser muy positivo, pero ¿qué recomendaría a aquellas personas que no son capaces de encontrar la calma estos días?

RESPUESTA.- Dos cosas, el ejercicio físico, fundamental y otra, no dejarse comer por la situación. Esto lo aprendí cuando a mi marido (Mariano Rubio) lo metieron en la cárcel y hasta le acusaron de ¡la muerte de Manolete! Al salir prisión y volver a casa, ya no tenia ninguna oficina donde ir; desaparecieron todos los amigos. Sin embargo él, se levantaba todos los días a la misma hora se ponía camisa con gemelos y corbata.

P.- Es curioso, ¿tenia ganas hasta para gemelos?

R.- Sí, no se ponía la chaqueta del traje, pero sí una de punto y se sentaba a leer en el salón. Y esto es importantísimo. Porque cuando se está en casa tiempo, se empieza uno a dejar… ¿para que me voy a vestir si no me va a ver nadie? Luego pasas a la fase de no me ducho y llega el horror.

P.- Los libros son un gran refugio en estos días…

R.- A los que nos gusta leer, no nos aburrimos jamás. Es un recurso que ahora espero que la gente descubra, si no lo ha hecho ya. Delante de la televisión no te puedes pasar diez horas. Con un libro puedes embarcarte con Julio Verne y vivir aventuras, vivir en otras épocas…

P.- ¿Cómo fue su reacción al escuchar las primeras medidas del gobierno?

R.- Sentí y siento preocupación por la situación y cada día que pasa más. Pero la primera reacción fue: ¡ahora tengo todo el tiempo para mí! sin interrupciones de viajes, conferencias… Un poco como los niños cuando les dicen que no hay cole. Yo tengo una vida con dos personalidades: una introspectiva para escribir y otra de salir y ser muy simpática (tono irónico)… Dos personalidades distintas. Ahora soy la real y es porque realmente necesito estar sola muchas horas.

P.- ¿Cómo se organiza el día a día?

R.- Me lo estoy tomando como si estuviera viviendo en un Monasterio medieval. Vivo en Madrid en un piso grande y he organizado una rutina como El Nombre de la Rosa solo que con menos frío y sin asesinatos. Escribo muchísimo y leo el doble.

P.- Para hacer ejercicio ¿qué elige?

R.- Como soy bastante desastre con el deporte aprovecho el largo pasillo para andar. Me pongo uno de esos relojes inteligentes y cada día contabilizo 8 kms.

P.- Un poco modelo Hamster…

R.- Digamos que soy un ratón pero con trampa. A mí no me gusta hablar por teléfono, así que cuando me llaman aprovecho y hago pasillos. Me he descargado Guerra y Paz en audio-libro y lo voy escuchando… Como pasaba en los monasterios donde había un cura que te leía (Bromea).

P.- Da angustia pensar en los niños tanto tiempo sin salir…

R.- Entiendo que si esto dura más tendrán que dejar salir que de forma ordenada, la gente pueda sacar a los niños un ratito, porque se van a volver locos. Sobre todo aquellos que viven en pisos pequeños. Bueno en China creo que ha habido una desbandada de matrimonios generalizada.

P..- ¿Eligió pasarlo sola o no le quedaba otra?

R.- Ha sido voluntad mía. Tuve la opción de haberme ido a casa de mis hijas, o con mi pareja Bernardo, pero pensé que seria bueno para dar un empujón a mi próxima novela así que he preferido quedarme en mi casa.

P.- ¿Qué está escribiendo? ¿Puede adelantar algo?

R.- Es una novela histórica, pero en lugar de tener un personaje como protagonista es un objeto real que va cambiando de mano en mano desde el siglo XV hasta el momento actual.

P.- ¿Qué echa en falta de su vida habitual?

R.- A mi familia, y a mis nietos, pero por lo demás, soy partidaria de la rutina. Siempre, me levanto a la misma hora y escribo por la mañana, porque por la tarde, la cabeza no me da para nada. Leo cosas muy diferentes desde la biografia de Leni Riefenstahl, una mujer con una vida increíble. Fue fotógrafo de Hittler y la acusaron de colaboración con los nazis.

P.- ¿No le distrae tanta información exterior?

R.- Eso es cierto. Estamos tan pendientes del exterior y hay que mantenerse informado y eso quita tiempo.

P.- ¿Nos servirá todo esto que estamos viviendo?

R.- Las crisis sirven para resetear el orden de prioridades. Todas las pavadas se van a terminar y se va a fomentar más la solidaridad. Tras esta pandemia estaremos más conectados y en ese sentido, sin duda, será positivo.

P.- ¿Cuando podamos ser «libres» qué es lo primero que hará?

R.- Ver a mi familia pero sobre todo ¡Ir la peluquería! Me voy a tirar de cabeza…Voy a salir como Robinson Crusoe . ¡Va a ser una cosa espantosa! No sueño con ningún viaje, ni restaurante. ¡Quiero ir a la peluquería! Se metieron mucho con la medida de no cerrar las peluquerías y son bastante básicas (entre risas). No me atrevo a comprarme un tinte y hacerlo yo en casa.