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USOS DEL DICCIONARIO

Lola S. Morilla

 

¿Quién no ha disfrutado estableciendo su propio orden en un sistema cerrado? ¿Qué nos ofrece un diccionario? La respuesta a nuestras consultas o a la creatividad (¿qué pasa si reunimos un “caracol” con unas “castañuelas”,  un “estatocisto” con una “ponencia”?

 ¿Qué tipo de diccionario puede motivarnos más que otros?

No sólo para reemplazar palabras repetidas o ambiguas en un texto o para encontrar el léxico adecuado debemos apelar al diccionario. Podemos explorar y experimentar con el de sinónimos y antónimos, el analógico, el ideológico, el de dudas o los temáticos; “atravesarlos” al azar o trazándonos un itinerario y descubrir inesperados sentidos. Consultarlo siempre (por necesidad y por placer).

Para nuestros fines

Un diccionario contiene palabras y podemos manipularlas a gusto.  Técnicamente, es un libro que contiene los vocablos de una lengua, por orden alfabético, y define el significado de las palabras. Es una herramienta activa para buscar el significado de una palabra y sus sinónimos; controlar la ortografía; comprobar el uso correcto de las palabras y conocer las expresiones idiomáticas; conocer el contexto de la utilización de un vocablo: si es un término de jerga o literario. Ofrece la siguiente información:

· Etimología (origen de la palabra)

· Categoría gramatical.

· Acepciones colocadas por el siguiente orden:

       · las de uso vulgar

       · las anticuadas

       · las familiares

       · las figuradas

       · las que pertenecen a un área localizada

       · las técnicas y de hablas específicas

 

Entrar en contacto con palabras usuales e inusuales como disparadores creativos es lo que nos permite el diccionario. El vocabulario de una lengua está compuesto de un número finito de términos: la lengua española, tiene cerca de 500.000 voces y un hablante culto sólo utiliza unas 15.000.

El de sinónimos y antónimos nos permite trabajar con palabras semánticamente equivalentes y opuestas. El contacto entre ellas es un campo rico y motivador. Escribimos lo que de otro modo no se nos hubiera ocurrido.

El analógico es similar al de sinónimos, pero las palabras no se agrupan por orden alfabético, sino por su uso y su sentido, incluidos los verbos, sustantivos, adjetivos y refranes referidos a dicha palabra. Así reunidas forman verdaderos mundos narrativos o pueden ser metáforas de un discurso periodístico o ensayístico.

El de dudas nos permite consultar cuestiones ortográficas, léxicas, estilísticas, gramaticales, etcétera. Jugar con la explicación,  o con el modo incorrecto del uso, pueden ser vías para el humor,

El etimológico registra la historia de las palabras, su origen y los cambios que han sufrido. ¿Y por qué no convertir las palabras en personajes y contar su historia aprovechando la información del etimológico?

 

Clases de diccionario

Una palabra genera multitud de consultas por distintos motivos. Para ello, existe una variedad de diccionarios, pasaporte evidente para la imaginación:  incluyen términos especializados de áreas específicas, particulares: símbolos, informática, medicina, de las religiones, esotérico, etcétera; por lo tanto, nos ofrecen la oportunidad de incursionar en territorios desconocidos.

De símbolos

Sefirot

Conjunto de diez sefira, o emanaciones de Dios, según la Cábala. En sí ésta constituye una explicación mística y simbólica de la creación. Las sefiras son: Corona, Sabiduría, Inteligencia, Gracia, Juicio, Belleza, Fundamento, Gloria, Victoria y Reino de Schekina. Se han intentado identificaciones de esos aspectos del poder divino con las deidades mitológicas, que, ya en tiempos del Imperio romano, eran símbolos para los estoicos neopitagóricos y neoplatónicos. Las obras más importantes de investigación histórica sobre la Cábala, cuya obra principal, el Zohar, fue escrita en España en el siglo XIII por Moisés de León, son las de Gershom Sholem, profesor de la universidad de Jerusalén. En otro sentido, valen las síntesis de Grad.

Juan Eduardo Cirlot

 

Las palabras son equívocas

A veces, usamos una palabra u otra similar indistintamente; sin embargo, al consultarla nos encontramos con diferencias insospechadas.

Es común usar indistintamente, por ejemplo, las palabras contestar y responder. Pero veamos qué nos dice el diccionario:

 

Contestar:

1 Responder a lo que se pregunta, se habla o se escribe.

2 Declarar y atestiguar uno lo mismo que otros han dicho, conformándose.

3 Comprobar o confirmar.

4 Intransitivo. Convenir o conformarse una cosa con otra.

 

Responder:

1 Contestar a lo que se pregunta o propone.

2 Contestar uno al que le llama o al que toca a la puerta.

3 Contestar al billete o carta que se ha recibido.

4 Corresponder con su voz los animales o aves a la de otros de su especie o al reclamo artificial que la imita.

5 Satisfacer el argumento, duda, dificultad o demanda.

6 Cantar o recitar en correspondencia con lo que otro canta o recita.

7 Replicar a un pedimento o alegato.

8 Replicar. Sólo tiene uso en algunas formas irregulares.

9 Corresponder, repetir el eco.

10 Corresponder, mostrarse agradecido.

11 Figurado. Rendir o fructificar. Este campo no Responde.

12 Figurado. Dicho de las cosas inanimadas, surtir el efecto que se desea o pretende.

13 Corresponder a una acción realizada por otros.

14 Corresponder, guardar proporción o igualdad una cosa con otra.

15 Replicar. Ser respondón.

16 Mirar, caer, estar situado en un lugar, edificio, etc., hacia una parte determinada.

17 Estar uno obligado u obligarse a la pena y resarcimiento correspondientes al daño causado o a la culpa cometida.

18 Asegurar una cosa como garantizando la verdad de ella. Respondo del buen comportamiento de mi recomendada. Responder por uno. Abonarle, salir fiador por él.

 

Diccionarios recomendados

De dudas y dificultades de la lengua española, Manuel Seco, Espasa-Calpe

De la Real Academia Española, Espasa-Calpe

Del uso del español, María Moliner, Gredos

Del español actual, Manuel Seco y otros, Aguilar

De usos y dudas del español actual, José Martínez de Sousa, Vox

De sinónimos y antónimos, Fernando Corripio, Larousse

De incorrecciones, Fernando Corripio, Larousse

Diccionario de ortografía técnica, José Martínez de Sousa, Fundación Germán Sánchez Ruipérez

Ideológico de la lengua española, Julio Casares, Gustavo Gilli

De términos literarios, Gallarín y otros, Akal

De retórica, crítica y terminología literaria, Marchese y Forradellas, Ariel

De lingüística, Jean Dubois, Alianza

De términos filológicos, Lázaro Carreter, Gredos

De terminología gramatical, Onieva Morales, Playor

De gentilicios y topónimos, Daniel Santano y León, Paraninfo

De siglas y abreviaturas, Alvar Ezquerra y otros, Alhambra

De incorrecciones, particularidades y curiosidades del lenguaje, A. Santamaría, Paraninfo

Crítico etimológico castellano e hispánico, J. Corominas y Pascual, Gredos

Normativo y guía práctica de la lengua española, Francisco Marsá, Ariel

De ortografía, José Martínez de Sousa, Anaya

De palabras y frases extranjeras, Arturo del Hoyo, Aguilar